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Colaboradores Divulgadores en MegaCosmos.
Coincidencias
celestes
Tal vez siempre nos hemos preguntado acerca del por qué la
exactitud entre el tamaño aparente de la luna y del sol durante los eclipses
solares. Así como este, muchos otros detalles singulares se dan en nuestro
universo. A continuación haré mención de algunos de ellos.
Varias de las lunas del planeta Júpiter tienen la misma
rotación sincronizada con su planeta como lo tiene nuestra luna. El efecto es
eventualmente debido al efecto de marea que tiene un cuerpo sobre un vecino
cercano más ligero.
El tamaño aparente del sol y la luna en nuestro cielo es
prácticamente el mismo, porque a pesar de que el diámetro de la luna es
aproximadamente 400 veces más pequeño que el del sol, está 400 veces más
cerca de nosotros que este último. Ninguna otra de las lunas en el sistema
solar tienen esa apariencia para sus planetas. Esto propicia que haya tanto
eclipses totales como anulares. Si la luna estuviera un poco más cerca o fuera
más grande, jamás habría eclipses anulares; si estuviera un poco más lejos o
fuera más pequeña, nunca habría eclipses totales. La leve variación en su órbita
da estas posibilidades. La luna es el único objeto conocido que se mueve a través
del espacio su propio diámetro cada hora. Esta es la razón por la que toma
aproximadamente una hora, tanto en los eclipses lunares como en los solares su
transición desde el inicio hasta la totalidad.
La galaxia espiral más próxima, Andrómeda (la Princesa),
muestra el mismo grado de inclinación (13 grados) para nosotros, que el que
mostramos a ella.
El número de pulgadas en una milla es esencialmente el
mismo de las unidades astronómicas (distancia tierra-sol) en un año luz (lo
anterior dividido por mil).
Las tres lunas más internas de Júpiter orbitan en una
proporción precisa de 1-2-4. Es decir, Io hace cuatro órbitas mientras que
Europa hace dos y Ganymede una.
El dato resultante del diámetro del sol en millas,
multiplicado por 10 es muy cercano al número de segundos en un día.
La luna es el único satélite mayor que no gira alrededor
del ecuador de su planeta madre. En lugar de seguir nuestro ecuador celeste,
ignora la inclinación planetaria de 23.5 grados y orbita en el mismo plano que
los planetas.
Los dibujos de Galileo muestran que él observó a Urano
170 años antes de su descubrimiento oficial.
El mismo movimiento hecho por las estrellas como lo vemos,
alrededor de la estrella Polar, es mostrado por la revolución de todos los
planetas, el sol y las lunas mayores con una excepción: Tritón, luna de
Neptuno, que va en “sentido contrario”.
El día de Venus es más largo que su año (243 días
contra 225). Su pausado giro es el más lento de cualquier cuerpo conocido en el
universo.
Cada segundo el sol pesa cuatro millones de toneladas menos
que el anterior. Esto es la masa que pierde en su conversión a energía.
En fin, sin duda hay muchas más coincidencias en el
universo. Nos podemos admirar con ellas, nos podemos divertir buscándolas, pero
sobre todo nos hacen pensar que el universo está hecho de esos pequeños
detalles de exactitud y belleza para regocijo de quien quiera encontrarlos.
Enrique Mijares Martínez
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