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El VLT capta
sorpresivamente un aerolito.
Seguramente
todo mundo, en alguna ocasión, hemos observado una “estrella fugaz”.
Regularmente se tratan de fragmentos muy pequeños que orbitan en el sistema
solar, su origen puede deberse a los asteroides, o con mayor certeza en los
cometas. Cuando un cometa se desplaza por el espacio va dejando a su paso un
rastro de escombros cometarios. En ocasiones interceptan la orbita de la Tierra
y esos pequeños granos de materia de cometa terminan ingresando e incendiándose
en nuestra atmósfera a alturas entre 80 y 110 kilómetros. Solamente los más
grandes y resistentes alcanzan a tocar el suelo. En esos casos, una vez que los
recogemos, reciben el nombre de meteoritos. Pronosticar
cuando va a pasar un aerolito o meteoro resulta imposible. Sin embargo conocemos
las fechas de nuestro calendario cuando ocurren algunas lluvias de estrellas,
como las perséidas de mediados de agosto, o las Leonidas de noviembre. Pero
conocer con precisión en que punto del cielo y a que hora se apreciará una
estrella fugaz resulta imposible. Es por ello que observar una es en ocasiones
considerado un buen presagio. ¿Cuántos no hemos oído la frase: “cuando veas
una estrella fugaz pide un deseo”?
“La
oportunidad de capturar un meteoro en el campo de visión del espectrógrafo
FORSI es tan remota como si yo me hubiera ganado la lotería nacional”, comentó
el astrónomo Emmanuel Jehin del Observatorio Europeo del Sur.
Y es que el espectrógrafo es un aparato muy útil para los astrónomos,
pues les permite conocer información muy valiosa de los objetos que estudian,
tales como composición química, temperatura, velocidad y muchos más. Fue así
como tras analizar los datos obtenidos por dichos aparatos los científicos
encontraron que la temperatura en el meteoro variaba de entre los 4570 y 4650
grados centígrados. También se pudo analizar la firma química de su estela
conforme de incendiaba en la atmósfera, principalmente emisiones de oxígeno y
nitrógeno atómicos, así como nitrógeno molecular, producto de la fricción
con nuestra atmósfera que se constituye principalmente de estos elementos. Algo
que sorprendió a los astrónomos es que el instrumental de infrarrojos no captó
rastros de carbono en el espectro del meteoro. Este es un punto inquietante,
pues las teorías que describen que los meteoritos aportaron carbono y demás
bloques constructores para la vida en la Tierra primitiva no pudieron en esta
ocasión avalarse. ¿Habrá que rescribir parte de nuestras teorías sobre el
origen de la vida en la Tierra? De momento es imposible llegar a una determinación,
y tal vez pase un buen tiempo para que otro observatorio tenga la providencial
suerte de captar de la misma manera en sus instrumentos el trazo de una estrella
fugaz. ¿El
meteoro captado por el Very Large Telescope formaba parte de alguna de las
lluvias de estrellas que habitualmente surcan nuestros cielos? A ciencia cierta
es difícil saberlo, pero tomando en cuenta su trayectoria bien pudo ser parte
de la lluvia de estrellas de “Ofiuco” que tienen su radiante al este de la
estrella Antares. Aunque esta lluvia de meteoros solo aporta uno o dos estrellas
fugaces por hora, se sabe que era la más importante de esa afortunada noche en
que los astrónomos captaron a tan favorable aerolito. Por
lo pronto hay que estar observando a los cielos en espera de las próximas
lluvias de estrellas, no tanto como los astrónomos en busca de lecturas para
sus instrumentos, sino simplemente para gozar del espectáculo de las estrellas
fugaces rondando nuestro cielo nocturno. La próxima lluvia de estrellas importante será las “perséidas” o
“lagrimas de San Lorenzo” y tendrá su pico máximo el 12 de agosto. Para
observarla solo es necesario retirarnos a un sitio libre de la luz de la ciudad
y la contaminación, recostarnos en nuestra “bolsa de dormir” o una
silla playera y gozar el espectáculo que se extenderá por toda la bóveda
celeste. La gran ventaja de las lluvias de estrellas es que no requieren grandes
instrumentos de observación. Con nuestros ojos es suficiente, y a lo mucho unos
binoculares para apreciar detalles en las estelas que van dejando a su paso los
bólidos más espectaculares. Y
aprovechando la ocasión, cuando vean un bólido pasar, nunca está por demás
un deseo solicitar... Imagenes e información sobre el suceso: http://www.eso.org/outreach/press-rel/pr-2004/pr-19-04.html Algunas recomendaciones sobre el tema que puedes adquirir en Amazon.
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